La gentileza: un secreto científico para la salud, el bienestar y la juventud

Es una certeza que la forma en que vivimos la vida determinará nuestra edad biológica, así como el estado de salud o de enfermedad

Son muchas y diversas las investigaciones que evidencian que la actitud impacta en la salud. La forma distintiva de vivir la vida se compone de diversos aspectos, dentro de los cuales podemos mencionar, valores, hábitos, virtudes y muchas otras cosas. La gentileza es parte de ese repertorio.

Daniel Lumera, biólogo italiano, reconocido por sus investigaciones acerca de la gentileza, afirma que estamos dotados biológicamente para cuidar. Al cuidar a otros y cuidarnos a nosotros mismos, no solo evitamos el deterioro y la enfermedad, sino que activamos y fortalecemos la felicidad.

¿Qué es la gentileza? Según la Real Academia Española, hace referencia a amabilidad y cortesía. ¡Un regalo! Se trata de querer el bien para el otro y actuar en consecuencia, ya sea amigos, familiares y aún desconocidos. Las investigaciones afirman que al ser gentiles aún con desconocidos, además de fortalecer las relaciones, el cerebro se impacta positivamente así como el cuerpo-mente en su globalidad. Es importante la gentileza a uno mismo, ya que aporta al autoconcepto y autoestima.

¿Cómo la gentileza impacta positivamente? Es sencillo, cuando somos gentiles ya sea con una sonrisa o un gesto, sea grande o pequeño, generamos una emoción positiva en uno y en los demás. Se activa la química tanto en quien expresa gratitud, como en quien recibe y en quienes observan. Se trata de un canal de comunicación que impulsa la belleza interna que existe en todos.

Inmaculata de Vivo, profesora de Medicina de Harvard Medical School, afirma que la gentileza, así como el optimismo, el perdón y la gratitud, son medicamentos naturales. Se constituyen así en recursos de salud y valores fundamentales para vivir una vida sana y feliz. Comportamientos, pensamientos y emociones, inciden en forma directa en nuestra salud integral mente-cuerpo.

Existen parámetros biológicos que dan cuenta que nuestra actitud ante la vida está directamente relacionada a la salud: los telómeros. ¿Qué son los telómeros? Son secuencias de ADN que se acortan con el paso del tiempo y que evidencian el envejecimiento celular. Son una especie de reloi que dan cuenta de la edad biológica. Un gran descubrimiento de los últimos años es que los telómeros se modifican, lo que es lo mismo decir que, una parte del ADN cambia.

Está confirmado que la herencia genética determina en un 50% a los telómeros. El otro 50% estará determinado por la forma de vivir la vida. Son los hábitos saludables o no los que retrasarán o promoverán el desgaste. El acortamiento de los telómeros predispone en forma prematura a enfermedades así como al envejecimiento y malestar psico-emocional. Como decía Ramón y Cajal: 'Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro', y cabe agregar de su salud y bienestar integral.

¿Qué acorta los telómeros?

• Fumar

• Ingerir alcohol

• Mala nutrición, dieta deficiente

• Estrés, sobre todo cuando es crónico

• Ansiedad

• Enojo

• Hábitos de pensamiento negativos

• Emocionalidad negativa

¿Qué protege a los telómeros?

• Dieta saludable, nutritiva y balanceada

• Ejercicio físico

• Meditación

• Relajación

• Bondad

• Optimismo

• Yoga

• Relaciones felices

• Música armoniosa

• Naturaleza

• Humor

• Perdón

• Gratitud

• Educarse, aprender

La integridad del cuerpo-mente deja claro que el cuidado de todos y cada uno de las diversas áreas y aspectos que componen nuestra vida, es esencial. La gentileza es una estrategia evolutiva para una vida sana y feliz.

Al entrenar el hábito de la gentileza, podremos responder con gentileza ante el miedo, el rencor, la ira, la ansiedad, la frustración el rencor, y en definitiva ante todas esas actitudes, pensamientos y sentimientos que per se, provocarían una respuesta destructiva. Responder con gentileza hacia uno mismo y hacia otros, propone un cambio de paradigma hacia la construcción y la cooperación.

Daniel Lumera nos deja una invitación para ejercitar la gentileza y obtener sus bondades. Es muy simple, se trata de realizar cuatro actos de gentileza cada día: uno hacía uno mismo, uno hacia otra persona, otro hacia un animal y otro hacia la naturaleza. Afirma que de esta manera se practica el músculo de la gentileza. Es una forma de potenciar la vida, el bienestar y la felicidad. Lo que es lo mismo decir: transformar la vida en un milagro.





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